He estado pensando en un libro que leí hace muchos años y me hizo llorar.
Su autor, era desconocido para mí…yo en esos días, andaba sumergida en la literatura latinoamericana del realismo mágico.
La historia era simple. El personaje principal se llamaba Andrés, hijo de un acaudalado hombre de un pueblo provenzal, que se enamoraba de una florista, desatando la ira de su progenitor, enmarañando todo tipo de conflictos.
No recuerdo el nombre de la florista, pero si mi identificación con el personaje femenino. Era la victima perfecta de un amor que no tenía más futuro que su propia autodestrucción.
Recuerdo que la critica implícita al mundo masculino me llamo la atención, mas sabiendo que venia de un hombre… un tal George Sand, mas aun sabiendo que el libro era de mediados del siglo XIX., cuando la influencia de la mujer en la sociedad estaba relegada aun segundo plano.
Buscando otras obras del autor, supe que el era un ella, llamada Aurora Dupin, una escritora talentosisima, que acostumbraba a pasear por París, con pantalones (algo así como pasearse desnuda por la plaza de armas en el hoy), seduciendo a noveles vates y viviendo la vida, con una pasión envidiable.
Hasta que conoció a Chopin y, enamorada, no dudo en ir a cuidarlo, durante la los últimos años de vida del músico. Lamentable, para ella, ya que fue y es recordada más por ese incidente amoroso, que por su eximia obra.
Me paso lo mismo que cuando vi esa vieja película de Isabela Adjani y Gerard Depardieu , interpretando la trágica historia de amor de Camilla Claudet.
A los que no saben Camilla Claudet fue una joven y hermosa escultora que se enamoro de su maestro; Rodin…hsta enloquecer, aborrecida y despreciada por su familia y la sociedad por el pecado de enamorarse de un hombre casado que la amaba, pero que no era capaz de dejar a su mujer...por miedo a perder el prestigio.
He estado pensando en las diferencias para amar que tenemos hombres y mujeres, porque, aunque al sentimiento le llamemos amor, NO SENTIMOS DE IGUAL MANERA.
Los hombres manejan el sentimiento desde un punto de vista mas practico, más racional.
Un ejemplo, como me dijo una amiga hace unos días, los hombres no se enamoran de una mujer casada, les gusta imaginar el sabor de lo prohibido, de la supremacía que da el hecho de ganarle a otro macho…pero el amor sucumbe solo al deseo.
Pero a las mujeres si nos pasa… perdemos la cabeza cuando amamos…
Muchas veces he escuchado historias de otras, que reniegan su felicidad por que el otro no es capaz de dejar a su familia pero creo que nunca he Escuchado el caso contrario.
De igual manera, se de muchas mujeres que dejan sus sueños de lado para ayudar al marido a crecer, laboral y profesionalmente ,esforzándose hasta que el marido, decide cambiar la compañía, como quien cambia de zapatos , por un modelo mas nuevo y mejor hecho.
En occidente, el lugar donde creemos erróneamente, se vive una igualdad de género
Es donde la mujer esta mas sobre exigida en su rol y la igualdad esta lejos de dejar de ser una utopía.
Donde mas libertad se le da ala mujer, es donde mas se le explota.
Es que los roles están marcados por un machismo arcaico subterráneo.
En chile, por ejemplo, la mujer en un mismo cargo gana la mitad de un sueldo de un hombre, agregando a este dato que son más las mujeres que entran a la universidad.
A pesar de tener una mujer como presidenta y contar con el 51% de la población total del país, solo contamos con una minoría de representatividad femenina en el congreso.
El mejor colegio municipalizado del país (instituto nacional) solo recibe en sus aulas a varones.
En la televisión solo vemos estereotipos de mujeres objetos… Basta mirar un video de regatton donde las mujeres están ahí por lo que muestran, por lo sexualmente atractivas que son y pasan al rol secundario de gomeros sexuales
y sobre abundan los desnudos femeninos….¿y los masculinos? ¿Por qué aun en televisión el desnudo artístico de un hombre es considerado tabú? Aun estamos lejos de las delicias artísticas Dalílianas.
El rol de la mujer, aun es marginal en Chile. Soñar con una Anais Nin es una locura.
Seria llamada puta…porque eso son las mujeres que expresan abiertamente sus necesidades sexuales.
Y ni hablar de los millones de pequeños femicidios que ocurren, los que se callan y los que se ocultan.
Hace unas semanas en el periodista una crónica de marta blanco.., me llamo la atención.. Se las trascribo.
“carta abierta a los hombres de chile
Señores y señores: recordaran la historia de una Niña de 10 años que iba a la escuela, corría por las veredas y comía helados. Murió asesinada.¿que pudo haber hecho para terminar degollada como en la guerra, con crueldad y servicia?.
Nada, por supuesto. Excepto vivir en una población periférica y ser hija de la violencia, habito demasiado común en la familia chilena. Y ser mujer. La violencia familiar es cuestión de género en chile.
A Jacqueline la fue a buscar su papa al colegio, la llevo a su casa donde la maniato, la torturo y luego la degolló. Al salir se despidió,”vuelvo luego, mijita”. El sinvergüenza se guardaba las espaldas. Seguro lo declararían loco.
Cuando lo tomaron preso, confeso que la había matado por venganza. Su mujer lo engañaba.”Ahora tengo que pagar no mas”. Mato a su hija.¿la mato señores!.
Esta claro que en chile no se ha derogado la pena de muerte. El homicida de alto hospicio fue condenado cadena per4petua porque no se fusilan delincuentes en chile. Pero matan a las mujeres con más facilidad que a los perros.
Quemar, apuñalar, envenenar o tirar por la ventana a esposas e hijas es corriente. En esta sociedad trivial y patriarcal, el hombre “en lo propio pega” y a lo propio mata.
Esta demostrado. Un decreto no anula la pena de muerte. Jacqueline sufrió pena de muerte. Apostaría que su padre no morirá en la cárcel. Sino lo matan los presos, que suelen hacer justicia por si mismos, será un asesino longevo, ejemplo para los bárbaros que hacen picadillos a sus mujeres, maltratan a sus madres, suegra, hijas y amantes. La testosterona desatada es más poderosa que la razón entre nosotros.
Siento ira al escribir esta carta, señores. Pero alguien tiene que hacerlo. Alguien tiene que decirles que la ley es esencial ala cultura. Que no se dicta una ley para dormirse en sus laureles sino para cumplirla. Por la razón o por la fuerza.
¿Cuándo llegara el día en que las mujeres se liberen de los puñetes, patadas, cachetadas, el miedo con que tantas se acostumbraron a vivir?
Señores, no me hablen del chador, de la burkha, de la rejilla a través de la cual mira las hijas del Islam. Aquí hay miles de mujeres inteligentes o tontas, feas o bonitas, gordas o flacas. Se visten con jeans o traje sastre, s3 ponen bikini, van al gimnasio, conducen autos o van al trabajo en metro, en bus. Muchas son profesionales, independientes, hasta que cruzan el umbral de sus casas. Hasta que llega el marido. Hasta que el tipo se embriaga o se drogado pierde la chaveta porque no le gusto la cazuela. O que se yo.
La mujer es una propiedad un mueble. Creen disponer de ella, disponen demasiadas veces.
Señores, lo se. Muchas veces se portan mal. Ello no autoriza el asesinato ni la legitima quemarla a lo bonzo, acuchillarla quince veces en la puerta del metro, tirarla del balcón abajo o lanzar a una hija del séptimo piso por la ventana. Tampoco torturarla y degollarla. Son testigos las vecinas que escucharon los gritos de auxilio. Y somos testigos de conciencia quienes conocemos demasiados casos. Quienes alguna vez hemos recibido en altas horas de la noche a una amiga, una vecina, una desesperada sangrante. Que las hemos llevado a la posta o a una clínica, porque en las clínicas, señores, no hay carabinero, no se denuncia el hecho, las zurcen, las enyesan, les inyectan un tranquilizante, en caso extremo, las dejan internadas. Pero callan
Recordemos. Las asesinan por su dinero, por celos, por crueldad y venganza. Sus abogados alegan ataque de locura irracional, hecho que los excusa ante la ley. A las pobres mujeres muertas, eso si, nadie las resucita. Guste o no, el milagro ese le ocurrió a Lázaro. A lo mejor, solo los hombres resucitan.
Otra de poco hombre. Consideren cuantas mueren, en vida, porque las viola ese enemigo a domicilio que duerme en su propia cama y después las obliga a abortar si quedan esperando un hijo y las pobres corren a lugres horribles donde se desangran como cerdos destinados a manteca, chuletas, costillares. Si señores. Dije cerdos.
Escribo esto con la indignación que provoca el abuso de la fuerza, la violencia metódica y consentida. Que solo la criónica roja reconozca esta barbarie no la invalida. Hay que gritar pidiendo castigo para los asesinos de mujeres (agregaría yo, para los destructores de mujeres).
Señores. No he escrito con medida ni prudencia. He usado la indignación, el horror, la impotencia, viejas herramientas de los débiles. Yo no soy débil, soy periodista y escritora y la palabra es mi arma porque es el puerto de la libertad. Necesitamos de la cólera frente a la furia. Muchas veces, ser razonable exige ser racional…
Marta Blanco… (“El periodista” ,edición del 20 de octubre del 2006)
………Cuando leí esto muchas situaciones vinieron a mi mente… dolorosas a manera de golpes de recuerdo…
Hay marcas que duelen mas, que se quedan pegadas en el pecho y , con la memoria privilegiada que tengo,. Es difícil olvidar. El mal trato sicológico también es un tipo de abuso. Uno que queda más perpetuado, porque se oculta bajo la piel.
No recuerdo quien pero me preguntaron si me habían hecho alguna vez daño… yo, titubeaba. Y dije que si.
A veces no quiero ser mujer… y no es por que no quiera lo que soy… es por que a veces siento que hay círculos que no se cerrar. Y quisiera salir corriendo…
Creo que así es imposible enamorarse… cuando se tiene dañado el corazón se perpetúa una fragilidad, que solo se muestra a los fantasmas… el hecho de que te acepten con tus dolores, saños, rizas, pasión y ternuras escondidas, sin preguntar… solo tratando de sentir mas allá de la piel, ya ayuda a creer que nada esta perdido y quizá soñar con un abrazo…amigable, querido…
A veces no quiero que nadie me mire el rostro y me diga que soy linda… prefiero que vean mas abajo, cerca de mi pecho, bajo la mariposa… ahí hay un lugar que esta escondido. Al que es fácil entrar pero si no tienes la llave correcta es fácil estancarse en una de sus múltiples puertas. A mala hora he aprendido, a ponerle trabas al corazón… creo que la intensidad me gana a veces.y lo protejo…sino me lo matan…y en esta selva de sociedad. Yo sobrevivo…sino salgo corriendo…
Las mujeres somos intensas y yo aunque no quiera ..soy mujer…
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