Me ha costado tanto volver y el limbo emocional vital que adorno con buenos afectos y flores a veces se me hace insufiente para enfrentar la pérdida.
Me siento como ana, de " La vida secreta de las palabras" , cuando se desconectaba del mundo solo con apagar su audífono , aun cuando el diálogo interno evoque momentos de dolor.
Siempre me pregunten que haría sin ti y nunca me pregunté que haría sin él...ahora se que el primero es un dolor esperable y que se puede manejar frente a la ausencia de tus palabras y tu aliento. Me hiciste crecer a tu manera, durante años, preparándome para este lapsus de vida que no viviremos. Aunque, en mi mente te escucho como siempre y se que vivimos pero de otra manera y de otra dimensión.
Pero él...
¿ Como se puede vivir sin él? Sin sus sonrisas neonatas, sin su particular forma de ver el mundo, de nuestra complicidad y células compartidas...Si pudiera explicar este dolor sería como vivir con una daga atravesada en el corazón.
En mi mente le escucho... " Mamita, te amo"....
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